A, B, & Final

March 28, 2013 § Leave a comment

A, B, & Final

Studies A, B, and final version

Clovis’ Space: Vertical Territories

December 6, 2012 § Leave a comment

I don’t draw. –Ma. José Argenzio. London, 2012

The Education of the Children of Clovis, an exhibition by Ma. José Argenzio at NoMínimo Gallery in Guayaquil, departs from the possibility of detaching and re-attaching meaning to conventional architectural elements. The nine neoclassical columns that inhabit the interior and immediate exterior of the gallery, locally related to colonialism and buildings of power, resonate with the traditional understanding of architecture as the creation of objects as well as with the ‘spatial turn’ of the last century. On one hand, they confront the assumption that historicism has an embedded, ontological significance; and, on the other, they constitute material marks of location, as part of an infinite realm, susceptible of expansion.

The almost precise and serial re-enactment of these elements suggests that their production is independent of their symbolic potential. Different from the image of ruins or the early modernist reference of the tittle, their actuality exists autonomously; that is to say, the relation between their formal configuration and their poetic capacity is not contingent, or symbiotic. The columns are not part of any functional system and, therefore, only support their own presence. While they are objects before being signs, they also carry a cultural iconography that, in this installation, implies criticality. This dislocation liberates architecture from the paradoxical modern project of chronological progress through the repetition of form and the use of alternative materiality – flawless white sugar destined to decay.

Consequently, their futurity resides in their spatial arrangement. The columns are disposed in a grid that geometrically responds to the direction of the main avenue that crosses Samborondon – the most affluent suburban area of Guayaquil. Although the modulation is arbitrary (2.25×2.25m), the superimposition of this system on the existing architecture of the gallery, a capitalist cultural authority, suggests that the essence of this installation is abstract. Its conceptualization does not depend on the specificity of the physical boundaries and, therefore, could be extended endlessly as long as the effects of the original axis are applicable. Under this frame, the columns constitute moments of a super-order that, through historical memory, problematizes the existence of a traditional one – full of symbolic metaphysics. In this manner, architecture is manipulated as a spatial and distant act.

The collision of these two systems produces spaces in between. This strategy, characterised by non-functionality and un-clarity, provides the subject with experiences of awkwardness and non-monumentality. The nine columns appear equivocally located next to existing walls; circulation becomes indistinct while classical compositional hierarchy is disregarded. This tension aims to surpass subjectivity and individual colourings in order to promote a space where the presence of the visitor is required in order to activate its meaning.[1] As such, The Education of the Children of Clovis is not a phenomenological project, but an exercise on space and spatiality as mediums.

During the process of creation, the artist refused to follow architectural methods of production that focus on representation. The avoidance of drawing favoured a process of historical and conceptual enquiry in which architecture was posed as a spatial practice, different to formal or allegoric design. The understanding of space as a flow of activities supported the thematic aspects of this intervention – a complex set of social and cultural critiques can only be achieved through the creation of a layered network of components that allows topological relations. Therefore, the aim is not only to reconsider the poetics of architecture but to provide material conditions to suggest local territories of social conflict and, by extension, of ethical responsibility.

Consequently, the spatial interrelation of the art object and the existing boundaries of the gallery create conditions of transition and movement rather than metaphorical statements.If the interstitial spaces blur the distinction between new intervention and existing reality, then the validating institution is dependent on the artist as long as the latter wants to infiltrate the realm of the former. If the columns would be extended to other grounds, their statement would be altered and their potentiality conditioned by context.

–Christian Parreno. Oslo, November 2012

The Education of the Children of Clovis

Installation by Ma. José Argenzio | NoMínimo Gallery – Guayaquil, Ecuador. 30.11.12 – 24.12.12 | Curator: Rodolfo Kronfle | Space Conceptualisation: Christian Parreno


[1] Bollnow, O. F. (2011) Human Space. Translated by Christine Shuttleworth. Originally published as Mensch und Raum (1963). London – UK: Hyphen Press. 19

El Espacio de Clovis: Territorios Verticales

December 6, 2012 § Leave a comment

Yo no dibujo. –Ma. José Argenzio. Londres, 2012

La Educación de los Hijos de Clovis, una exhibición de Ma. José Argenzio en NoMínimo en Guayaquil, parte de la posibilidad de separar y reconectar significado a elementos arquitectónicos convencionales – signos de hegemonía. Las nueves columnas que habitan el interior y el exterior inmediato de la galería, en estilo neo-clásico local históricamente relacionado con colonialismo y estructuras de poder, resuenan dentro de la tradición arquitectónica así como en el ‘interés espacial’ del siglo veinte. Por un lado, estas se enfrentan a la suposición de que lo histórico tiene un significado inherente y ontológico, y, por otro, constituyen marcas específicas de ubicación como parte de un sistema infinito, susceptible de expansión.

La cuasi precisa y detallada recreación en serie de estos componentes sugiere que su esencia es independiente de su potencial simbólico. Diferente a la imagen de las ruinas o la referencia al modernismo temprano europeo que el nombre sugiere, su existencia es autónoma; es decir, la relación entre configuración  y capacidad poética no es contingente o simbiótica. Las columnas no son parte de un sistema estructural y, por tanto, sustentan únicamente su propia presencia. Si bien son objetos antes de ser signos, su iconografía cultural implica intenciones críticas. Esta desarticulación libera a la arquitectura de la continuidad cronológica del progresismo, a través de repetición formal y el uso de una materialidad alternativa –  azúcar impecable destinado a decaer.

Por consiguiente, las posibilidades conceptuales y temporales permanecen en la disposición espacial. Las columnas están dispuestas en una cuadrícula que geométricamente responden a la dirección de la avenida principal que define Samborondón –  la zona suburbana más afluente de Guayaquil. Aunque la modulación es arbitraria (2.25×2.25m), la superposición de este sistema sobre la arquitectura de la galería, institución de capitalismo cultural, sugiere que la sustancia de esta instalación es abstracta. Su conceptualización no depende de la especificidad de los límites físicos y, consecuentemente, podría ser materializada ilimitadamente en tanto que los efectos del eje originario sean aplicables. Dentro de este marco, las columnas constituyen momentos de un súper-orden que, recurriendo al historicismo, problematiza la existencia de otro tradicional – saturado de simbolismo metafísico. De esta manera, la noción de arquitectura es manipulada como un acto espacial y distante.

El encuentro neutral de estos dos sistemas produce espacios intersticiales. Esta estrategia, que se caracteriza por ser no-explícita y no-funcional, proporciona al sujeto instancias de simulada imperfección y anti-monumentalidad. Las nueve unidades aparecen situadas equívocamente junto a paredes existentes, la circulación se torna confusa y la jerarquía compositiva clásica es eliminada. Esta tensión procura superar connotaciones de coloración individual  y subjetividad con el fin de promover un espacio donde la presencia del visitante es requerida como agente de significado.[1] Así, La Educación de los Hijos de Clovis no es un proyecto fenomenológico, sino un ejercicio sobre espacio y espacialidad como medios de expresión.

Durante el proceso de creación, la artista rehusó utilizar métodos de diseño arquitectónico que se centran en la representación. El dibujo fue descartado a favor de un proceso de investigación histórica en la que el entorno construido fue concebido como una práctica espacial, diferente al diseño formal o alegórico. El entendimiento del espacio como un flujo de actividades se convierte en la condición esencial que permite el desarrollo de los aspectos temáticos – un complejo conjunto de críticas sociales y culturales solo puede hacerse inteligentemente evidente a través de la generación de una red de capas que permite relaciones topológicas. Diferente a la verticalidad de las columnas, se propone una estructura horizontal anti-categórica. Esta operación reconsidera la capacidad poética de la arquitectura mientras que proporciona condiciones específicas para sugerir territorios locales de conflicto social y, por extensión, de responsabilidad ética.

De este modo, la interrelación espacial entre objeto de arte y los límites de la arquitectura existente crean momentos de transición en lugar de proclamar declaraciones metafóricas. Los espacios accidentales desdibujan la distinción entre intervención e infraestructura cultural – la artista depende de la galería, siempre y cuando la primera quiera infiltrarse en el ámbito de la segunda. Si las columnas se multiplicarían en otros lugares, su contenido se afectaría y su potencialidad estaría condicionada por el nuevo contexto.

–Christian Parreno. Oslo, noviembre 2012

La Educación de los Hijos de Clovis

Instalación de Ma. José Argenzio | NoMínimo – Guayaquil, Ecuador. 30.11.12 – 24.12.12 | Curaduría: Rodolfo Kronfle |  Conceptualización Espacial: Christian Parreno


[1] Bollnow, O. F. (2011) Human Space. Originalmente publicado como Mensch und Raum (1963). Londres – Reino Unido: Hyphen Press. 19